August 2003


.- El diario de Ella.
El sábado por la noche lo encontré raro. Habíamos quedado en encontrarnos en un bar para tomar una copa. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mía porque llegué con un poco de retraso a mi cita, pero él no hizo ningún comentario. La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a un lugar más íntimo para poder charlar más tranquilamente. Fuimos a un restaurante y él se seguía portando de forma extraña. Estaba como ausente. Intenté que se animara y empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo. Pero no me quedé muy convencida. En el camino para casa, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. No sé cómo explicar su actitud, porque no me dijo que él tambien me quería, no dijo nada y yo estaba cada vez más preocupada. Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerle hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante, como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros. Por fin desistí y le dije que me iba a la cama. Más o menos diez minutos más tarde, él vino también y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor. Pero seguía teniendo un aire distraido. Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé qué hacer. Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra. Mi vida es un auténtico desastre.

2.- El diario de Él
Perdió el cadi. Al menos eché un polvo.

Enlaces relacionados:
  • Ninguno

Entonces Dios dice:
—Adán, baja hasta aquel valle…
Adán preguntó:
—¿qué es un valle señor?
Y Dios le explicó.
Después, Dios dijo:
—Adán, …atraviesa el río…
Y Adán interrumpió:
—¿y qué es un río?
Y Dios le explicó.
Más tarde Dios le pidió:
—Adán, sube a aquella montaña…
Y Adán le interrogó:
—¿y qué es una montaña señor?
Y Dios le explicó.
Después Dios le señaló:
—…en el otro lado de la montaña encontrarás una caverna…
Y Adán averiguó:
—¿y qué es una caverna señor?
Y Dios le explicó.
Entonces Dios prosiguió:
—Adán, en la caverna, encontrarás una mujer…
Y Adán investigó:
—¿y qué es una mujer señor?
Y Dios le explicó y le dijo:
—Quiero que procreeis
Y Adán indagó:
—¿y cómo se hace eso?
Y, una vez más, Dios le explicó
Y allá se fue Adán…
Bajó al valle; atravesó el río; subió la montaña; encontró
la caverna;
halló a la mujer y, después de cinco minutos, Adán estaba de
vuelta.
Dios, ya un poco irritado, le cuestionó:
—¿y ahora qué te pasó?
Y Adán consulta:
—¿y qué es una jaqueca?

Enlaces relacionados:
  • Ninguno