Iveco 3 puertas
Quizás ayer fue uno de esos días que aunque deseas comenzarlo, hubiese sido mejor que me hubiera entrado una gripe, me hubieran hospitalizado y aun así hubiera salido mejor el día.
Me levante un poco nervioso pero contento y deseando de empezar el primer día de trabajo, comí bien y me tome un red bull, pensé que así estaría un poco mas despierto y atento, llegué casi 40 minutos antes al trabajo, con tiempo para revisar el autobús, Un Iveco de tres puertas, 12mts, automático, y muy suave, puse el dinero, introduje el servicio y tome los datos de la maquina, me fume un cigarro tranquilo para relajarme, bebí agua, me coloqué mis gafas de sol y tire milla.

Nada más salir por la puerta, probé la aceleración, los frenos y un poco la maniobrabilidad del autobús, y pensé “esto lo llevo yo con la punta la polla“así que me dirigí hacia Loreto la primera parada y al entrar “joder coño como se cierra esto “ me acababa de subí encima del primer bordillo. Me puse en la parada y me relaje porque empecé a ponerme un poco nervioso, se sube un mujer mayor me pone 1Euro y cuando le doy a expender el billete, ¡joder no sale! Bueno tranquilidad, anulación y ¡joder tampoco sale! Total que pienso e intento recordad todo lo que me enseñaron, y digo el rollo de papel que lo había puesto mal y se quedó atascado, lo puse bien y ya por fin nervioso perdio, con las manos que parecía que tenia parkinson expendí el primer billete, a continuación una mujer con un niño chico su pase para menores y el billete de la mujer, y cuando entra para dentro caigo en que le he dado un pase equivocado, le había dado el de un jubilado en vez del niño, vuelta a anular y a expender el pase correcto, y en mientras una cola de gente que mas o menos después la ventile rápido, pero salí 4 minutos tarde, empezaba ya bien.

Las siguientes 2 paradas sin problemas pero cuando llegué a trille, ¡chikillo esto no pica! Y pensé “que coño le pasa señora” cuando miro, la canceladora de bonobús se quedo sin conexión y no picaba, vaya tela, total que cojí apagué y encendí el autobús pero que va seguía igual y de buenas a primera se enciende y como si no hubiera pasado nada (yo y mis manos de trapo) continuo con el servicio y mas o menos 3 ó 4 vueltas que bien, me tranquilice un poco porque no tuve problemas y el autobús me respondía bien.

Comenzó el partido del Cádiz, y las calles medio desiertas, ya iba casi por la mitad del servicio, iba tranquilo, relajado y concentrado en lo que estaba haciendo y cuando mejor estaba tuve el mayor y mejor porrazo de mi vida, yo iba por Juan Ramón Jiménez para salir a la Avda. Andalucía estaba en el semáforo y cuando se puso en verde arranqué y me fui fijando en el espejo retrovisor de que la rueda trasera derecha fuera pegada a la línea blanca para ni alejarme mucho, ni subirme en el bordillo, cuando la línea fue doblando, yo fui girando el volante pero como iba mirando la rueda trasera no me di cuenta de que había una furgoneta mal aparcada que sobresalía demasiado y me la comi con papa, puse el culo de la furgoneta bonito bonito, otra vez estaba temblando así que llame al inspector de guardia avise de que había tenido un accidente sin heridos ni nada, coji la matricula e hice un parte de accidente, durante la siguiente hora, en i cabeza solo había una cosa” acabo de tener un accidente”, horroroso, es como los DVD que puedes ver la imagen repetida las veces que quieras y desde distintos angulos, pues mi cabeza era eso, Función Timeshifting (Moviola).

Soy de esas personas que si me dejan pensar y digamos digerir las cosas, en este caso el accidente, soy capaz de tirar p’adelante, lo hecho, hecho está y no se puede cambiar, así que como profesional que me considero, coji y seguí haciendo mi trabajo lo mejor que pude pero hoy no era mi día, acababa de terminar el Cádiz con un ascenso, un infierno, Cádiz era un infierno de color amarillo, miles y miles de personas los autobús desviados, a tope vamos como se suele decir, gente hasta en la bandera, yo conducía el autobús sin el retrovisor derecho por que las cabezas me lo tapaban, caravanas, niños que se cruzaban, coches aparcados de aquella manera, coches en doble fila, motitos con 3 y 4 personas y yo pensando en no dar otro porrazo, por que desde luego que el dia era propicio para pegar no 1, sino 2 y 3 golpes.

Afortunadamente, aunque estresado y nervioso pero después del accidente con la furgoneta, me fue el resto bien, lo olvide y continué haciendo lo único que se hacer conducir.

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